Los médicos encuentran a esta chica en un oscuro cobertizo. ¡No creerás cómo luce ahora!

En el planeta tierra existen millones de personas por lo que no es de extrañar que existan toda clase de historias y sobretodo de enfermedades poco probables, algo inimaginable puede ocurrir cuando tenemos tantas variables.

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A lo que nos referimos es que la ciencia y la medicina a veces termina siendo derrotada por la misma naturaleza, porque no es lo mismo hacer un estudio de miles de personas a hacer otro de millones de ellas.

Usualmente estos casos extraordinarios ocurren en sitios bastantes rurales donde no existe esa clase de control paternal ni mucho menos sanitario, hoy te venimos con una historia desgarradora pero con un final feliz.

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La niña abandonada con una grave enfermedad

La historia se centra en Nagina, una habitante de Nepal la cual desde muy chica sus padres se dieron cuenta que sufría de una enfermedad en la piel bastante rara la cual se le conoce como ictiosis, la cual es una queratinización de la piel. Lamentándolo mucho esto aún no tiene una cura.

Pero los síntomas de la enfermedad en sí son muy tratables y además, no es algo contagioso.

Básicamente la piel se vuelta dura y tosca, tomando un aspecto escamoso y aquellas que padecen esto deben pasar muchísimas horas de su vida aplicando hidratantes en toda la piel.

Su historia sin embargo es bastante triste ya que ella pertenece a una familia pobre y muy numerosa, por lo que sus padres no tenían ni dinero ni tiempo para ayudarla a hidratarse porque tenían muchos otros niños que cuidar, adicional, por vivir en un pueblo rural fue castigada por tener esta enfermedad rara.

La situación empeoró tanto que la pobre no pudo moverse más y terminó sola en la oscuridad de un cobertizo, cerca de donde vivía hasta que el doctor de la zona Bibek Banskota la encontró y la llevo al Centro de Rehabilitación de Nepal.

Lo que hicieron fue ayudarla con productos económicos como vaselina, la bañaban todos los días con jabón suave y además le dejaban gasas empapadas con vaselina en su cuerpo.

Poco a poco con fisioterapia, todos sus miembros volvieron a funcionar.

Con el tiempo conoció a todos los niños del hospital y con su mejoría empezó a sonreír.

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Solo con vaselina y algo de amor, ella pudo vivir mucho mejor.

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